Nuestro fundamento
Carta de Valores
Esto no es un reglamento impuesto desde arriba: es el conjunto de comportamientos a los que nos mantenemos fieles, por elección propia, porque sin ellos una comunidad no se sostiene.
BUEN SENTIDO: Realizar una acción que tenga como resultado mejorar la supervivencia (modo de vida, abundancia) del mayor número posible de personas, plantas y animales, y del medio ambiente en general, sin olvidar el lado espiritual del ser humano.
Las dos reglas de oro
Vienen de lejos, y de culturas distintas. Dicen lo mismo desde dos lados opuestos.
Procura no hacer a los demás lo que no querrías que te hicieran a ti.
Reino Medio de Egipto, 2040–1650 a.C.
Procura tratar a los demás como querrías que te trataran a ti.
Mencio, 372–289 a.C.
Cómo es una persona de buen sentido
No tienes que ser perfecto. Tienes que tener una dirección.
Es alguien que realiza muchas más acciones de buen sentido que acciones sin él. No lleva la cuenta, pero si lo hiciera, así sería el balance.
Piensa menos y observa más. Es curioso. Sabe decir "me equivoqué" sin sentirse disminuido. Piensa en los demás antes que en sí mismo. Y cuando critica, aporta también una propuesta, porque una crítica sin propuesta es solo ruido.
Qué significa en la práctica
Ejemplos concretos de lo que implica formar parte del Club.
- Mantener a raya el propio egocentrismo.
- Encontrar soluciones y comportamientos que nos unen como grupo.
- Mantenerse alejados de los temas que dividen — vacunación, género, religión, propaganda política — y trabajar juntos en soluciones capaces de acercar puntos de vista distintos.
- No usar el Club para beneficio personal, sino proponer soluciones que benefician a todos, pidiendo siempre permiso primero.
- Comunicarse bien, equilibrando escuchar y hablar.
- Ser activos en el grupo para alcanzar el propósito del grupo.
- Practicar el intercambio justo en cada actividad: dar, y recibir algo adecuado a cambio.
- Intentar vivir en la verdad y la ética, sin hacer nada ilegal.
- Ser activos en la vida, dignos de confianza, cumplir los compromisos, respetar a los demás.
- Observar con atención para aprender cosas útiles y ponerlas en práctica: volverse cada vez más competentes en la vida.
- No huir de los problemas ni de las conversaciones difíciles, sino afrontarlos con determinación y valentía.
- Comunicarse y comportarse de un modo que facilite a los demás aceptar lo que decimos.
- No seguir una ideología, sino observar y decidir caso por caso.
- Observar el presente e informarse, en lugar de pensar y actuar por prejuicios.
- Distinguir lo verdadero de lo falso: buscar las fuentes, verificarlas, descubrir la verdad.
- Actuar movidos por el sentido del deber o por convicción personal.
Ama a tu prójimo como a ti mismo, aunque crea cosas distintas a las tuyas, aunque cometa errores que no puede ver… quizá el amor sea el secreto de la evolución.
¿Te identificas con esto?
Entonces ya eres uno de los nuestros. Solo falta tu solicitud.